Ya nos conocemos con LUIS GUSMÁN, él dice que somos amigos, a mí me lo impiden decirlo el pudor, el respeto y la admiración. Yo cada vez que lo escucho sé que estoy de frente a la gran y verdadera literatura argentina. Dos horas almorzando y hablando. No creo que se nos olvidara ningún escritor o literato argentino. Pero algo que me hizo muy feliz fue descubrir que compartimos un defecto hermoso: los dos le tocamos el brazo a la gente mientras hablamos. Gracias. De un ciudadano de Tablada a un ciudadano ilustre de Avellaneda !