© 2015 admin. All rights reserved.

TINELLI y la palabra estulticia

Tinelli

.

TINELLI y la palabra estulticia
.

.
No miro Tinelli, pero no me jacto
es pura ignorancia, la mía
no entiendo lo que él dice
a quién le habla, por qué se ríe, tanto,
de qué, cuál es el motivo para estar siempre
exultante, pum para arriba, en un país
con diez millones de fantasmas
heredados de una década política
donde su programa, justamente, Tinelli, me parece,
no estoy seguro, pero creo, era como el epígono
el emblema, de la vida como viaje de estudios
de los vagos, los piolas, los machos
inútiles, caretas, improvisados,
la obviedad de los culos, las porongas
nunca un actor o un libro en el piso
ni fábricas, ni laburo, ni ideología, ni estudio:
el país “de los servicios”.
.
Encima, es un programa donde bailan
y odio las comedias musicales
reconozco que es una tara mía, vieja:
soy de los que piensa que hasta el vals de los novios
es una temeridad física en la proa del Titanic.
Pero bueno, acabo de ver la foto de anoche
en el diario, del primer programa:
los tres hijos de Menem, legítimos
pasa como tragedia (Perón),
vuelve como farsa (Menem), una sucesión
ab-intestada decimos los abogados.
La tragedia es comedia más tiempo:
más Massa, más Macri, más Scioli.
Bailando por un sueño. ¿Ves?
La frase me da risa, ahora me hace reír
al otro día, o quince años después.
.
Hay una palabra que nunca sé dónde poner.
Les dije el jueves a mis alumnos
que es una palabra que ha perdido productividad.
Una palabra perimida, sin actualidad de sentido
o que suena fea o demodé, como si uno le dijera
rengo a Sofovich o le dijera fiambre a Sofovich
ahora que está muerto o le dijera rufián, ahora
que ha prescripto o dijera no entiendo qué significa
lisonja, requiebro, el piropo de Tinelli a Cristina
tratando de que le regalen la AFA o un canal de tevé
donde seguir asolando con la estulticia.
.
Esa es la palabra: ESTULTICIA,
el grado máximo de la estupidez,
la consagración de la tontería. Pero suena feo, ya sé
es ridículo decirle a un tipo sos un estulto,
parece un eufemismo, especialmente si al correr dos canales
el control remoto, ves el primer capítulo de “Los siete locos”
y escuchás “rajá, turrito, rajá…”
.
¿Ves? Esas son las palabras que yo entiendo. Decir turrito,
o decir hijo de puta, y que vos me entiendas
o decir hijo de remil putas y que todos agachemos la cabeza.
Al final, me parece, no estoy seguro, pero creo,
que estamos muy jodidos, y al horno, con papas,
porque lo más obvio termina siendo lo más obtuso.
.
.
12-05-2015————————-Marcelo Scalona